CASA MERIDIANO V

Desde las primeras conversaciones con los propietarios, el proyecto se planteó a partir de una premisa clara: concebir una vivienda capaz de admitir distintas dinámicas de uso de manera simultánea e independiente, sin perder continuidad espacial ni vínculo con el exterior. Esta condición orientó la organización, las circulaciones y la relación entre los ambientes, buscando una arquitectura flexible y ligada a la vida cotidiana.

Uno de los recursos fundamentales fue el doble acceso. Al ingreso principal a través del hall se suma una circulación lateral que vincula directamente el frente con la galería y el área social, permitiendo independizar sectores y diversificar las formas de habitar la casa sin fragmentar su funcionamiento.

En planta baja, la barra longitudinal articula cocina, comedor y living, acompañando la apertura hacia la galería, el jardín y la piscina. La planta alta concentra los espacios de mayor intimidad, estableciendo una transición gradual entre las áreas sociales y privadas.

Las variaciones de escala y altura enriquecen el recorrido. El living, resuelto a altura y media, amplía la percepción espacial y potencia el ingreso de luz natural. Allí, la escalera de hormigón fue concebida como una pieza escultórica que dialoga con la horizontalidad de la barra, convirtiendo circulación y encuentro en elementos centrales de la composición.

Casa Meridiano V encuentra así su identidad en la coherencia entre sus partes: una arquitectura que prioriza el recorrido, la flexibilidad y las distintas maneras de apropiarse de los espacios. Más que definir una única forma de habitar, propone un soporte capaz de transformarse con la vida de quienes lo habitan.

CASA MERIDIANO V

TIPO:

Vivienda Unifamiliar

UBICACIÓN:

La Plata, Buenos Aires

INTERVENCIÓN:

Demolición, Obra nueva

AÑO:

2016

Como arquitecta proyectista y directora de obra, acompañé cada etapa junto a los propietarios, quienes participaron activamente en la toma de decisiones. El resultado es una vivienda concebida específicamente para su manera de vivir: una arquitectura que combina simultaneidad e independencia de usos, que transforma las limitaciones del terreno en oportunidades espaciales y que encuentra su verdadero valor en la experiencia cotidiana de habitarla.