
CASA MERIDIANO V
Cada proyecto comienza antes del primer trazo.
Un terreno desafiante en sus proporciones, una casa anterior que había que demoler y una familia que necesitaba que cada ambiente pudiera funcionar de manera simultánea e independiente. Esa fue la premisa. A partir de ahí, el proyecto no buscó solo resolver: buscó revelar.

UBICACIÓN
La Plata, Buenos Aires
TIPO
Vivienda Unifamiliar
INTERVENCIÓN
Demolición + Obra nueva
AÑO
2016
EL PROCESO
Antes de construir, hubo que detenerse. La casa anterior no podía adaptarse a la nueva forma de vivir que los propietarios necesitaban. Demoler fue el primer gesto de proyecto: no arrasar, sino desmontar con cuidado, leer las huellas, entender lo que había sido ese lugar antes de imaginar lo que podía llegar a ser.

Frente a la condición longitudinal del lote, la estrategia fue clara: una secuencia espacial que invita a descubrir la casa de a poco. El doble acceso, el pasillo lateral que conecta directamente con la galería, la barra de cocina que se extiende hacia el exterior, la escalera de hormigón que organiza sin invadir. Cada decisión fue conversada y construida junto a los propietarios. Nada es casual: cada abertura, cada plano, cada encuentro de materiales tiene sentido.
El lote queda limpio. Desaparece lo anterior y aparece el verdadero punto de partida.



Los muros empiezan a trazar la secuencia de espacios que va a definir cómo se vive esta casa.
La escalera de hormigón toma forma: sólida, presente, pero pensada para que la luz fluya y la casa respire.



Esta casa no se entiende como una obra individual. Es el resultado de un proceso compartido donde cada espacio, cada recorrido y cada relación entre interior y exterior responde a decisiones tomadas en conjunto. Una arquitectura que no solo resuelve, sino que representa. Que no solo contiene, sino que acompaña. Una casa que, más que habitarse, se vive.

