CONCESIONARIA

Cada proyecto comienza antes del primer trazo.

Desde el primer momento, el proyecto se definió por una premisa clara: planta libre, estructura eficiente y fachada con identidad. Los 10 metros de ancho y 50 de profundidad no fueron una limitación, sino el punto de partida para una estrategia espacial precisa. Cada decisión — la altura de casi 9 metros, los pórticos de alma llena, el volumen frontal inclinado — fue pensada junto a los propietarios con un objetivo concreto: que el edificio pudiera alquilarse con facilidad y adaptarse a cualquier actividad comercial sin grandes modificaciones.

UBICACIÓN

La Plata, Buenos Aires

TIPO

Nave Comercial

INTERVENCIÓN

Obra nueva

AÑO

2019

EL PROCESO

La planta se organiza de manera simple y eficiente. El frente y el centro quedan completamente libres para la actividad comercial. Los servicios se ubican al fondo, sin interferir. Un entrepiso de medianera a medianera aprovecha la altura sin quitarle protagonismo al gran vacío central. Y un ventanal posterior conecta la nave con el espacio abierto del fondo, generando ventilación cruzada y luz natural profunda a lo largo de todo el día.

Los pórticos de alma llena toman forma: estructura expuesta, honesta, que marca el ritmo del espacio interior.
El basamento de mampostería le da solidez y peso al edificio. A partir de ahí, la envolvente liviana lo eleva y lo abre.

Esta nave fue diseñada desde la escucha, desde el análisis del terreno y desde una mirada arquitectónica comprometida. Simple en su funcionamiento, potente en su imagen y profundamente eficiente en su capacidad de adaptarse al futuro. Una prueba de que la arquitectura industrial también puede tener diseño, intención y carácter.

El volumen frontal inclinado define la imagen sobre el boulevard. Una fachada que no es indiferente a la ciudad.