― VIVIENDAS
Diseñamos espacios
con identidad propia
Entendemos cada proyecto como una respuesta única a su contexto y a las personas que le darán vida. A través del análisis del lugar, la materialidad y las necesidades de cada cliente, desarrollamos una arquitectura clara, contemporánea y pensada para perdurar.

CASA MERIDIANO V
LA PLATA, BUENOS AIRES
Casa Meridiano V surge de interpretar la condición longitudinal de un terreno de 8 metros de frente por 60 metros de profundidad como el punto de partida del proyecto. Tras evaluar la vivienda preexistente, se decidió su demolición para concebir una nueva arquitectura capaz de aprovechar la profundidad del lote y responder de manera más precisa a la forma de habitar de sus propietarios.
El partido se estructura a partir de una secuencia de espacios, recorridos y visuales, donde la circulación lateral y el doble acceso permiten articular los distintos sectores con independencia y fluidez. En planta baja, cocina, comedor, living y galería conforman un área social continua, estrechamente vinculada al jardín y la piscina, mientras que la altura y media del living introduce amplitud y jerarquía espacial.
La materialidad acompaña esta búsqueda mediante una paleta sobria de blancos, grises, hormigón, hierro y madera, integrada con la vegetación como parte de la arquitectura. El resultado es una vivienda contemporánea y atemporal, donde espacio, luz, recorrido y paisaje construyen la esencia del proyecto y transforman las particularidades del terreno en su principal identidad.

CASA VILLA GARIBALDI
LA PLATA, BUENOS AIRES
Casa Villa Garibaldi se concibe a partir de un partido arquitectónico claro, definido por la relación entre implantación, programa, espacialidad y paisaje. Ubicada en un entorno de carácter rural en las afueras de La Plata, la vivienda reconoce la amplitud del terreno, las visuales y la presencia del paisaje como variables estructurantes del proyecto.
La propuesta se organiza mediante una composición de volúmenes articulados, donde las diferencias de altura, los llenos y vacíos y las proporciones construyen una volumetría de fuerte identidad. El programa establece una gradación entre áreas sociales, espacios de transición y ámbitos privados, incorporando las circulaciones como parte de una secuencia espacial que articula recorridos, perspectivas y cambios de escala.
La relación interior–exterior constituye uno de los principios centrales de la obra. Las expansiones semicubiertas prolongan los espacios interiores hacia el parque, mientras la luz natural, las visuales y las distintas alturas enriquecen la percepción y otorgan identidad a cada ambiente.
La materialidad —terracota, ladrillo visto, madera, superficies claras y carpinterías oscuras— refuerza el carácter de la vivienda a partir de una expresión cálida y atemporal. Su identidad surge así de la coherencia entre partido, proporción, materia, luz y paisaje, entendiendo proyecto y construcción como partes de un mismo proceso arquitectónico.
